La planta del Rooibos o "té rojo" en realidad no es una planta de té, sino pertenece a la familia de los legumbres. Se cultiva exclusivamente en la región Cerderberg Mountains, en el suroeste de Suráfrica.
El sabor del rooibos es parecido al del té negro, aunque es algo más suave, dulce y afrutado. Y no contiene cafeína ni tanino, las sustancias menos saludables del té convencional.
En cambio lleva más de 200 elementos minerales como Hierro, Zinc y Magnesio y tiene fama de ser curativo para varias enfermedades y alergias. En Suráfrica el rooibos no se usa sólo como infusión, sino que también es un ingrediente habitual en la cocina, en la repostería y en la cosmética.
El rooibos está de moda por sus propiedades saludables, principalmente por: 
No contiene nada cafeina, por lo que no es excitante y se recomienda para las personas con régimenes gastrointestinales. Contiene muy bajos niveles de taninos, por lo que no reduce la absorción de hierro. Contiene muchos minerales como Hierro, el Potasio y el Calcio sin ningún tipo de aditivo. Entre otras cosas, tienen el efecto de mantener cuidada y en perfecto estado la piel. Reduce las alergias, según estudios realizados en las dos últimas décadas. Estudios dermatológicos recientes japoneses y sudafricanos han descubierto que el rooibos ayuda a combatir ciertos virus. Está recomendado para bebés, niños y madres lactantes ya que, aparte de no contener cafeina, reduce las alergias y sus minerales ayudan al niño a crecer. La bebida, de color rojo, es suave y agradable, adecuada para tomar a cualquier hora del día. |